domingo, 12 de marzo de 2017

Lo vacío puebla el paisaje.....- Por Jimmy Valdez-Osaku.-NY

Lo vacío puebla el paisaje roído de la luna. Un costal amorfo vomita sus entrañas, moja el hendido esqueleto en el camino (mientras la mar se amotina cincel en mano). Mil exilios permanecen frente a guarda fronteras de terracota y el viento se ve tan inútil.
En síntesis, se quiere volver a casa (todos ya podridos, todos ya cansados, con el color distinto de la vejez indescifrable).
-Nos expulsó la noche, la gárgola, los relojes, cientos de moscas agoreras. Hoy hemos vuelto, inusitadamente sobre nuestros pasos, a mirar desde lejos la gris iluminación doméstica.
Aquella fue mi casa, aquella mi habitación. Aquello el primer beso y/o  hedor amargo del cuchillo (jamás supe que desde aquella tarde desandaríamos dunas y desiertos buscando escapar de la muerte).-
No hay dudas de que todo el follaje que vemos (desde un cerro asustado y remoto) son espinos en el azogue del canto… Eso dice mi padre, eso dice el abuelo, y yo lo repito por mero ardor hereditario, con nostalgia, contrarrevolucionariamente…
¿Qué sucede allá dentro, qué esquina se pronuncia en favor de las acritudes, de las sombras? Entonces decido penetrar las cenizas, entrar al infierno, ser decapitado por soldaditos rotos nacidos en la falsa.
Nadie me detiene. Nadie me golpea. Nadie pone un muro o mazmorras de resquebrajos. Todos me abrazan de inusitada manera. El eterno funeral parece estar de fiesta, trae guayabera amarillenta, roída, incompresiblemente sonriente.
Es un espejismo la cartelera (el mar que desde lejos se hacía gris,  despierta un color azul con los primeros rayos de sol).
-¡Un día volveremos!- Retumban voces en la memoria. -¡Ya estoy aquí!- me digo. En el autobús todos exponen su disgusto “Cuba ha perdido en beisbol” verdadera desgracia nacional!

sábado, 11 de marzo de 2017

Globos de Helio-Por Dolors Fernández Guerrero

Globos de helio

Cuando la devastación del sueño
aligere los contrapesos
será más fácil contar
los “me gusta” o los “te quiero”
de los que en una pantalla
te llaman compañero de viaje.
Hasta entonces eres un iconoclasta
enfebrecido de imágenes
y la última copa en otro bar
te volverá un poco más ciego,
más lerdo, más lento.
Tu realidad se ha vaciado
como un globo de helio.
Ha caído sin ligereza sobre tus hombros,
ha cargado contra tu espalda
y tu perfil se ha vuelto mucho más convexo.
El tintineo del hielo adelgaza
su propia materia
y en última instancia deja de ser.
Pero tú bebes,
aunque no compartas con nadie
el elixir de tu charco noctámbulo.
Porque eres un orfebre
que apura la copa,
temeroso del cristal,
que relame la última gota
so pena de recitar a duras penas
la declinación de un deseo:
luna, lunae; luna, lunera.
Se derretirán palacios tras la mirada
de una rubia pretenciosa
o de una morena
sin clavel para tu ojal.
Así, sin más, se acabará
y la sustancia de la noche
será un bumerán que siempre regresa.
Notas un frío de fósil húmedo,
reblandecido,
de arenque sin sal.
Solo un reclamo de voces
avisa que es la hora.
Claudicáis tú, el garito y el alcohol.
Tan lejos la casa,
el salvoconducto de la cerradura,
el nudo de la sábana
contra el colchón.

Luna lunae, no te mueras,
eres, sola tú en la noche,
-hermosa, menguante-
la que muerde con saña,
con rabia, con pasión.
El resentimiento se ha vestido de sed
en las copas afiladas
que revelan la fotografía de un instante
y él aún espera un “me gustas”,
un abrazo urgente,
la ubicuidad de alguien
aunque jamás pronuncie “te quiero”.

jueves, 26 de enero de 2017

El hombre necesario.-Por Dolors Fernández Guerrero

El hombre necesario
No sé si necesitas un hombre o un árbol
alto, erguido, robusto, perdurable.
Coger su mano de rama
hasta que se claven en tu palma
las estrías de su corteza
y que ese tatuaje te acompañe
bajo la luz del ocaso.
No sé si necesitas un hombre o un ave
poderosa, rapaz, elegante.
Adormecerte entre sus garras
para que te arrulle sobre cimas rocosas,
libre del naufragio de los mares
y que la verdad de su pico algebraico
sea la medida de tu talle.
No sé si necesitas un hombre o
el instante…


Ocurre.-Jimmy Valdez-Osaku-NY

Ocurre que es mucho el sentir y mucha la desesperanza.  Muchas las preguntas y vanas las respuestas. 
Ocurre que la realidad es la ballesta con su punta en nuestro pecho y la altura del paredón a nuestras espaldas.
Ocurre que no hay mañana,  que todo se define en el ahora,  en directo, sin comerciales.  Ocurre que cada amenaza es de muerte y cada acción conduce al patíbulo, a los campos de concentración,  a los trenes cargados de harapos, de rotas piltrafas humanas; nosotros.
Ocurre que el cielo es negro y la tormenta, la tormenta apenas salpica de acidez y herrumbre la piel desnuda del hombre, sus logros.
Ocurre que cada mordida, cada empellón, culatazo, escupitajo en el rostro vendrá de un hermano vestido de máquina,  con mandato asesino, con orden de muerte.
Ocurre que nada les detiene, que nada les importa, les causa miedo.
Ellos, cúspide y poder, arrasarán con cualquier conato de dignidad, arrojo, resistencia (siempre vistiendo el color naranja del napalm, bajo el nombre de dios y sus corporaciones, cueste lo que cueste, destruyan lo que destruyan).
Cuesta comprender semejante podredumbre, desafectos, egolatría (imaginar por ejemplo, el atril desollado de los búfalos en los paisajes de las Dakotas).
Balas que matan una y otra vez los sueños del reverendo. Un Lincoln mil veces ensangrentado en los teatros del presente.  La grisácea gelatinanidad  de una cabeza sobre los abrigos a media manga de cualquier Jackie.
Es la pared, el muro, el otro Reich…
Ocurre, si, ahora, que la historia se repite y quizás,  en cualquier sótano, ático, ciudad ocupada, una Annelies Marie Frank, de origen mejicano se esté preguntando el porqué de tanta maldad, codicia, infierno. ..
Entonces,  partisano, nada que perder! Nada!...  

lunes, 16 de enero de 2017

TU LUZ.-Por Dolors Fernández Guerrero

Tu luz
Nunca acertaré a explicarte
cómo la hondura
cumplió su plenitud;
de qué modo el juramento
de un aullido insomne
me llevó a ti,
hacia mí tu luz.


domingo, 15 de enero de 2017

¿Quién querrá una postal en equivalente discurrir de inutilidad?Por Jimmy Valdez.NY

Rocas y balas en los filos del hambre (duerme la noche sobre silencio blanco). A mi boca los malos alientos de una moneda. Irónica la luna enroscada, cual cascabel en saco de algodón.  
Calle, árboles, largos pasos en mis ojos; el viento como animalillo blando mordiendo elípticos cristales de espera. Túnel, agujero deformado para espectros (embrión, tálamo bisiesto de oscura cofradía).    
Lágrima la vida manchada de invierno. Un bostezo hace de bestia icónica, cruza desde la nuca, inmerso en comisuras del apagado cigarrillo.
Aprieto mis dientes, camino sin ti desde la madruga remota. Solo un despojo sostiene la sombra, solo la sombra desposa la camisa. Solo es la camisa en la helada piel transeúnte.
¿Quién querrá una postal en equivalente discurrir de inutilidades? ¿Quién pregonará la íntima sustancia de un réquiem (amorfa médula perecedera)?
Tropieza la mano en mis bolsillos. Lamentos recurrentes buscan andamio en las cerraduras y envoltorios circundantes (alguien toce tras las cortinas que son los espinos de la infancia).
Apunto al corazón de las granjas, corre la voz de un holocausto. Ardillas o mapaches, quizás ratas, cruzan mi camino, corren.

sábado, 7 de enero de 2017

GALERÍA DE ESPEJOS.-Por Dolors Fernández Guerrero

La vida son muchas vidas aunque no queramos reconocernos en algunas de ellas.
No deseamos, en esa galería de espejos, ver nuestra imagen chata ni admitimos la metamorfosis en un Greco alucinado.
Sin embargo, no dudamos en embalsamar nuestro recuerdo con flores cuando se nos antoja ejemplar.
Un juez estricto, forjado a lo largo de los siglos, nos inoculó su veneno. Hoy se alza, dictador implacable, para darle sentido al sacrificio, para cobrarse los tributos del placer y el desacato.
Su azote es despiadado. Las cicatrices que nos cruzan la espalda jamás sanarán. Serán el oneroso testimonio de que la vida son muchas vidas.
Hoy todas ellas se amontonan en un mosaico desencajado de teselas confusas. No podemos ver más.
La vida son muchas vidas aunque no queramos reconocernos en alguna de ellas.

viernes, 6 de enero de 2017

NUEVOS TIEMPOS;ESPERAS Y FANGOS.-IGNACIO BELLIDO

No se escribir 
y he de esperar la señal del amigo
en su guía paterna
en su polen entregado
sobre la niebla que cubre sus luces
y también en su dolor de lejanía.

Mi tiempo,ya lo he señalado
no es tiempo
tan solo un sostén de  conciencia
sobre la onda de un lago
que se apaga.

No se amar
ni tampoco de entregas.
Algunas veces sonrío
como estereotipo de función.
y otras acaricio los poros difuminados
en tu cerebro
donde guardas los perfumes
y el sabor de la hiedra en su silencio.

Has de colorear mi torpeza
y mantener mis manos en la ruta.
Ruego...



jueves, 5 de febrero de 2015

A Ignacio Bellido ,poeta.Por José María Pinilla.




A Ignacio Bellido, poeta
"Soy Ignacio Bellido, y soy poeta”, me dijo
entre susurros una tarde. También me consta,
que a bordo del navío, fue psiquiatra
y hoy, en la literatura tiene el cobijo de sus gotas de agua
y sus campanas.

A veces me insinúa,
que hay que ser respetuoso con el azar y con la muerte,
con el mito de Bronwyn de Cirlot, y su amada
—la que renace siempre de las aguas—,
y me lee sonetos de Shakespeare en versión original
—por supuesto en inglés—
y me habla de cuando estuvo con Pessoa en Portugal,
de aminoácidos y proteínas,
mientras apura su plato de lentejas con esmero
para fortalecer el ADN de su barba blanca,
como una indulgencia o una jaculatoria,
como si vestirse cada mañana
supusiera cometer un adulterio, y arrojar al mar
los residuos radiactivos de la aurora.

También me lee a John Ashbery, y me cuenta sus periplos,
su estancia en Nueva York,
y como el invierno se parece a la noche
y el adiós al olvido.

Y dice que nació en Salamanca, y pretende
conjurar su memoria con el cero, mientras galante,
enamora lunas, me cuenta su viaje a Baden-Baden
y sigue hablando de lentejas, de tomillo, de pimiento verde.

Ayer, en el Ateneo, del que me hice socio
por petición del poeta, le dije: ¿Por qué tan serio Ignacio?
[i]Estoy admirando[/i] —me respondió— una fotografía del poeta Yeats
en su profunda metafísica,
gafas condecoradas en lo intemporal
y gesto de "darse cuenta" de lo que el resto ignoramos.

Ante tan sabias premisas, sólo me queda
retomar sus “Crepúsculos Involuntarios”,
rezar a su árboles,
disfrazarme de luz
y esperar que el cielo acuda.




Autor
Proserpina Ramírez

viernes, 13 de septiembre de 2013

Escribeme en el viento.-Por Magda Robles León

Escríbeme en el viento...


Porque te espero
en la misma esquina que se robó tu cuerpo...

Escríbeme en el viento,
que yo aprenderé a leerte.
En el mar, en las grietas,
en tu nombre mismo inacabado.

Descifra este puñado de gotas
que tengo entre las manos,
que me caen desde el suelo
empapándome la voz.

Hazme inmortal
en el silencio de las piedras,
o en el rumor esquivo del agua,
y el sabor a incertidumbre de tu boca.

Y dame nombre...

(Del poemario En penumbras se hizo verbo, Granada 2013)


Magda Robles León

viernes, 24 de mayo de 2013

LUZ SIN NOMBRE,LA BELLEZA.-Por Julio Cesar Guerrero


LUZ SIN NOMBRE, LA BELLEZA





Con todas las palabras que te guardan,

con todos los silencios que me tienen.







Luz sin nombre, la belleza.

Inalcanzable claridad, la música.

Mar sin horizontes, tus ojos.

Puente a la memoria, este minuto.

Mañana, todavía, te llevaré conmigo.

Siempre, aún, serás la dulce gratitud

de este amor que me invento

justo en el instante que antecede a tu partida.

Se cierran las puertas y el tren reanuda su marcha.

La historia de siempre: el final leído, soñado, vivido...

Toda gran emoción nos salva en su abandono.

Y en las entrañas de todo gran amor

habita el vértigo del salto hacia una gran ausencia.